El hecho se produjo en el Banco Santander Santiago ubicado en la intersección de las calles Irarrázaval y Seminario, cuando un hombre de unos 75 años intentaba estacionar su vehículo en las afueras de la sucursal.
En ese momento, y por razones que se investigan, el chofer accionó el acelerador en vez del freno ingresando hasta la zona de cajas de la sede bancaria, donde permanecían unas 50 personas.
Producto de esto, cinco clientes fueron arrollados por el vehículo marca Nissan, resultando con lesiones de diversa consideración, razón por la que fueron derivados hasta la Mutual de Seguridad y la Posta Central para ser atendidos.
Por su parte, Carabineros se encuentra indagando las causas del accidente, mientras que el chofer ha sido intensamente interrogado.